Estos pendientes celebran al pelícano, figura divina del mundo sagrado del antiguo Perú.
Ave del litoral, se mueve entre el cielo y el océano, uniendo simbólicamente el mundo de arriba, morada de los dioses, con el universo marino, fuente de vida y abundancia.
Posado sobre la oreja, el pelícano se convierte en un signo precioso, entre cielo y mar.
Aretes Ave Chimú
780,00 €Precio
